Reportaje en la revista Flamenca.moda

Por Antonio Ruiz

Fotografía: Chema Soler

Llego a España por unas vacaciones y para ver a su familia. En su recorrido llego a Almonte, un pueblo  tranquilo de gentes muy abiertas, que la recibieron con los brazos abiertos. El Rocío, Doñana y sus marismas y sobre todo su playa, Matalascañas. La terminaron de “enganchar”.

Cuando volvió a su Lituania natal, decidieron volver por un año a España debido a la salud de su hija que padecía bronquitis. Decidieron instalarse en Almonte porque era como un punto intermedio entre Sevilla, de la que se había enamorado y el mar. Ella necesita tener el mar muy cerca porque es el que le “recarga las baterías” y le da vida y fuerza. El año se convirtió en dos y aunque su hija se había recuperado totalmente, gracias al clima y a la Virgen del Rocío, ya habían echado raíces en esa tierra. En el 2003 deciden afincarse definitivamente en Almonte y compran su casa. Ella trabaja inicialmente como traductora de ruso y lituano para el Ayuntamiento de Almonte por temporadas y comienza a trabajar en un taller de costura de una diseñadora.

Pero ella es una mujer muy emprendedora, con más de 30 años de experiencia como diseñadora y empresaria de confección en su país. Desde el primer momento quería haber iniciado en Almonte o en Sevilla un taller de costura, pero la incertidumbre de no saber si su estancia iba ser provisional o definitiva le impedía dar ese gran paso. En el año 2006 da ese gran paso y por fin cumple su sueño y monta su taller en Almonte. Ella comenzó a confeccionar todo tipo de prendas, a las que les daba siempre un aire muy personal y diferente. Poco a poco a poco  va creando su clientela y entra en contacto con la moda flamenca por los encargos que le hacen para el Rocío.

Rima confiesa que le encanta la moda flamenca porque le da libertad en el empleo de tejidos y colores en su confección y le permite, manteniendo su estructura, hacer trajes muy diferentes y personalizados. Busca siempre que sus trajes llamen la atención y que la gente identifique sus diseños. Cuando confecciona “se siente artista” pero sobre todo cuando diseña moda flamenca, “es como si estuviera pintando un cuadro”.
En su taller se diseña y confecciona artesanamente, moda flamenca, novia, fiesta, ceremonia y lo que salga; hay que sobrevivir, pero con lo que más disfruta es con la moda flamenca por el amplio y variado concepto de moda que permite. Lo que tiene claro es que un traje de flamenca tiene que ser y parecer un traje de flamenca. Es perfeccionista y cuida con esmero y al detalle la confección de todas sus prendas, no permitiendo ni el más mínimo error porque considera que esa es su carta de presentación. Le encantaría poder confeccionar vestuario teatral por todo lo que tiene de estudio, de diseño, de confección y de arte.
En 2014 se presenta profesionalmente en el SIMOF con su colección “Lluvia de flores”, que sorprendió y encanto a todos, prensa especializada, bloggers y lo más importante, al público. Después siguieron en 2015 “Hilando sueños”, en 2016 “La vida es bella” y la de este año “Musas”. Con ninguna deja a nadie indiferente, sus desfiles son esperados en SIMOF porque siempre aportan algo nuevo y diferente, porque son auténticas maravillas desde el diseño a la confección y la gente lo sabe. Y porque vienen a disfrutar de un verdadero espectáculo.

Para su última colección ha contado con su compatriota y “amiga del alma”, la pintora Rima Paukste, que ha utilizado como lienzo para sus cuadros, los trajes de Atelier Rima, uniendo a dos maravillosas artistas y creando magníficos y únicos trajes de flamenca.

Afortunadamente para todos nosotros, Rima ya se afincado definitivamente en Almonte, tiene importantes razones que le han enraizado en esta tierra, su amor y cariño por Almonte, Sevilla, sus gentes, nuestro sol, la moda flamenca y su familia, su hija casada con un español y su nieto que le llena de vida.

Rima sigue siendo una gran desconocida, no sus trajes. Todavía hay mucha gente que desconoce que la diseñadora de los maravillosos trajes de Atelier Rima es una lituana. Muchos se sorprenden y se preguntan ¿cómo es posible que una diseñadora proveniente de una cultura tan diferente y tan fría, sea capaz de realizar trajes tan flamencos que inundan de color la pasarela y entusiasman a todos? Pues porque el arte no entiende de cultura, ni de temperatura, entiende de sensibilidad, de creatividad y de saber trasladar a los diseños y a la confección toda tu experiencia, tus sentimientos y tu profesionalidad y eso lo hace como nadie Rima Poceviciene.

 

Fuente: Flamenca.moda

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